Las campañas publicitarias no pueden ser, ni son, en todo el mundo iguales debido a la diversidad cultural y legislativa existente en cada país. Para ejemplificar esta afirmación voy a utilizar varios anuncios gráficos difundidos de diferente forma pero de un mismo producto.
Todos conocemos la Viagra, medicamento para combatir la impotencia sexual, por lo que podemos considerar lógico encontrar referencias sexuales explícitas en su publicidad, como es el caso de Reino Unido, donde la imagen habla por sí sola informando de manera impactante y bastante clara sobre sus efectos.
Esta campaña probablemente hubiese sido censurada en otros países como es el caso de los emiratos árabes, a causa de no compartir las mismas prácticas religiosas. Entre éstas, se ecuentra la prohibición de representar un desnudo al completo o representaciones más discretas como escotes o rodillas. A pesar de todo, el producto no se ha dejado de publicitar sino que, gracias a la creatividad, se consiguen resultados más sutiles y con parejos efectos llamativos en el público. Tan solo con la aparición del freno de mano de un coche que simboliza la potencia sexual masculina de una forma liviana han conseguido esbozar una sonrisa a la hora de comprarlo.
Todos conocemos la Viagra, medicamento para combatir la impotencia sexual, por lo que podemos considerar lógico encontrar referencias sexuales explícitas en su publicidad, como es el caso de Reino Unido, donde la imagen habla por sí sola informando de manera impactante y bastante clara sobre sus efectos.Esta campaña probablemente hubiese sido censurada en otros países como es el caso de los emiratos árabes, a causa de no compartir las mismas prácticas religiosas. Entre éstas, se ecuentra la prohibición de representar un desnudo al completo o representaciones más discretas como escotes o rodillas. A pesar de todo, el producto no se ha dejado de publicitar sino que, gracias a la creatividad, se consiguen resultados más sutiles y con parejos efectos llamativos en el público. Tan solo con la aparición del freno de mano de un coche que simboliza la potencia sexual masculina de una forma liviana han conseguido esbozar una sonrisa a la hora de comprarlo.

En el caso de España, no hubiese sido tan impensable e imposible reflejar la solución de los problemas sexuales pero gustos hay para todos y lo más probable es que no estuviera aprobada por determinados colectivos. Así pues, se emitió una campaña algo más conservadora que tan solo deja al descubierto la simbología del color azul de la "pastilla maravilla" en el beso que aparece en la espalda del protagonista de la imagen.

Productos con menos simbología sexual como es el caso de marcas de ropa también han tenido sus problemas a la hora de pronunciarse en determinadas zonas. Volvemos a encontrar así la comunicación restringida en publicaciones en serie a través de dos gráficos. En el primero, de Versace, vemos como evitaron que una muje
r apareciera con un vestido que deja al descubierto ciertas partes del cuerpo simplemente pintando en los ejemplares con un rotulador antes de que llegara a los quioscos de Arabia. Esto mismo pasó con la publicidad de Louis Vuitton censurada en 2006 por las autoridades iraníes que aplican este método de censura contra la publicidad extranjera habitualmente. Análogamente podemos observar cómo Wonderbra evitó que le dibujaran a mano en sus anuncios simulando el mismo rotulador para censurar a sus competidores haciendo uso así de una gran idea para publicitar sin mostrar nada prohibido.

Por último, finalizo la representación española de precavidos con Yves Saint Laurent y su colonia para hombres que consideró ilícito la presentación del cuerpo masculino completamente desnudo y se difundió por tanto una alternativa más moderada con respecto a otros países occidentales, opción que puede sorprender al consumidor pero que sin duda hubiese dado que hablar sino hubiese sido así.
Con creatividad la efectividad está servida. No es necesario provocar para impactar por lo que llamar la atención con las fórmulas más simples está a la orden del día. Las culturas y las leyes tienen que ser el pilar de los hechos de la sociedad y por ende también de la publicidad.

